Me dediqué a perderte y me ausenté en momentos que se han ido para siempre. Me dediqué a no verte, y me encerré en mi mundo, y no pudiste detenerme. Y me alejé mil veces, y cuando regresé te había perdido para siempre. Y quise detenerte, entonces descubrí, que ya mirabas diferente.

No hay comentarios:
Publicar un comentario