Da pánico estar vulnerable, nunca nadie me sonrió así.

domingo

Ella sigue esperando  canción, sentada en el camino mirando su reloj. Y tal  vez nunca te atrevas a hablarle, tienes miedo de ser un tonto más. ¡Ay! si pudieras romper ese cristal, tocar su  cuerpo y amarla de verdad.

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