Mi corazón está lleno y mi puerta siempre abierta, podes venir siempre que quieras. Sé dónde te ocultas... solo en tu auto. Sé todas las cosas que te hacen ser quien sos. Sé que “adiós” no significa nada; porque vuelve y me ruega que lo atrape cada vez que cae. Golpea mi ventana, toca mi puerta. Por favor, no intentes tanto decir adiós. Porque a mi no me importa pasar cada día en la esquina de tu casa bajo la lluvia torrencial para decirte cuanto te amo.
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