Da pánico estar vulnerable, nunca nadie me sonrió así.

sábado

En ese momento me di cuenta de que el tiempo había retrocedido bastante.
En ese instante, en el que me dijiste que me amabas y que nada más te importaba, fue ahí cuando descubrí que algo andaba mal... o bien.
Pero tu cara estaba igual que en el recuerdo más reciente que tenía, y mi pelo estaba igual de largo que el día anterior. Eso era lo que hacía realista esta ilusión.
Tus palabras nuevamente me dejaron sin aliento e hicieron explotar mi corazón. Una vieja costumbre. Sin poderte responder te tomé de las manos. Eras real, si, eras vos, aunque seguía sin creerle a ninguno de mis sentidos. Comencé a temblar. Tenía miedo, dolor, incertidumbre, asombro, nervios. Las palabras seguían fluyendo de tu boca que no pude dejar de mirar sin disimulo. Seguiste hablando, uniendo y destrozando mi corazón una y otra vez. Mi respiración comenzaba a cortarse. Te perdonaste mientras de tu ojos brotaban lágrimas. Las más reales y sinceras que pude ver. No pude hacer otra cosa que tomarte entre mis brazos sin poder decir una palabra, sin poder reaccionar.
Y en ese silencio, me besaste. Era completamente real, era tu boca dándome respiración, era volver a volar.

No hay comentarios:

Publicar un comentario