Ilusionarse es ver lo que uno quiere. Es crearse una receta para la felicidad, aunque el plato que de la vida sea diferente. Es una distorsión de la realidad, un espejismo de patas cortas, una dimensión imaginaria. Es una imagen mental que uno mismo se inventa. Es una sustancia peligrosa, nos adecua a situaciones que en realidad no existen. Claro que en el momento puede resultar muy placentera, pero no hay que dejarse engañar; es un sentimiento que únicamente desemboca en la desilusión y en la soledad.

No hay comentarios:
Publicar un comentario