Da pánico estar vulnerable, nunca nadie me sonrió así.
martes
Sin saber porqué, dejo de hacerlo. Dejó de mirar hacia abajo para llorar, dejó de mirar hacia arriba para fingir perfección. Simplemente miró hacia adelante. Para encontrar un par de ojos café que la miraban. Y decidió no dejar de mirarlos, nunca.
No hay comentarios:
Publicar un comentario